El pueblo de Rojava rechaza los ataques del ejercito turco en Afrin

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En la Federación del Norte de Siria los civiles han salido a la calle en protesta por la invasión del ejército turco del cantón de Afrin. En la ciudad de Amude, cantón de Cizire, 15 mil personas se han concentrado para mostrar su repulsa a los ataques.

El pasado 20 de enero, el Estado turco inició la invasión del cantón de Afrin, en el norte de Siria. Según declaraciones del primer ministro turco, Binali Yildirim, la operación tendrá cuatro fases y pretende crear un cordón de seguridad de 30 km a lo largo de toda la frontera. La operación ha sido bautizada con el nombre “Operación Rama de Olivo”. Hasta el momento han sido golpeadas diversas áreas de la región de Afrin pero también de otras localidades del norte de Siria. Pueblos en las zonas de Kobane, Manbij y Derik también han sido atacados con artillería pesada, han informado fuentes locales.

El ataque terrestre se está llevando a cabo en una alianza conjunta entre grupos de las FSA y el ejército turco, utilizando gran cantidad de vehículos blindados y artillería pesada. La operación ha sido lanzada desde varios puntos de la frontera de Turquía con Afrin, así como de la zona de Shabba. Según declaraciones de las FSA, sus fuerzas han conquistados varias aldeas y penetrado en el territorio, pero las YPG lo niegan. Según vídeos publicados en Twitter la cuenta oficial de las YPG, las fuerzas de autodefensa de Afrin han destruido hasta el momento dos tanques del ejército turco.

Los ataques se han efectuado por tierra y aire y, según el ejército turco, en los bombardeos han participado 72 aviones de combate F-16, que han golpeado 108 de los 113 objetivos que tenían asignados. La oficina de las YPG afirma que muchos de los puntos atacados han sido zonas residenciales civiles. La ciudad de Afrin, capital del cantón del mismo nombre, también ha sido bombardeada. Según fuentes kurdas, 6 civiles y 3 combatientes -2 de las fuerzas femeninas de las YPJ y uno de las YPG- han muerto y hayal menos 13 heridos graves.

Afrin ha sido durante gran parte de la contienda siria una zona de relativa estabilidad. Entre 300 y 400 mil refugiados han sido acogidos en el cantón. El nuevo frente abierto supondrá una crisis humanitaria para refugiados y ciudadanos, que alcanza la cifra del millón de personas. Según el miembro superior de la administración civil que gobierna Afrin, Hevi Mustafa, “la mayoría de los heridos son civiles”. Funcionarios turcos afirman que civiles asentados en la región de Afrin están huyendo en masa hacia sus fronteras, pero el Observatorio Sirio para los derechos humanos ha desmentido dicha información.

Negociaciones entre Rusia y Turquía por el futuro de Siria

El pasado 18 de enero, los generales de las fuerzas armadas y las inteligencias de Rusia y Turquía se reunieron para discutir sobre las operaciones militares en Siria. El control del espacio aéreo de Afrin está bajo control ruso y sus antiaéreos S-400 no han efectuado un solo disparo. Así mismo, varias fuentes, principalmente turcas, confirman la retirada de las fuerzas rusas del cantón de Afrin, información que confirmaría el consentimiento de Rusia a la invasión. Esto contradice el acercamiento de Moscú a las fuerzas políticas kurdas, que veía favorable la posibilidad de dar un estatus de autonomía a la zona de población mayoritariamente kurda. Ante estas circunstancias, la población de la Federación del Norte de Siria se siente traicionada por Rusia.

Sin embargo, el presidente de Siria, Bashar Al-Assad, ha declarado a la agencia estatal SANA que: “La brutal agresión turca a la ciudad Siria de Afrin no puede separarse de la política del régimen turco desde el primer día de la crisis de Siria, que esencialmente ha sido construida en apoyo al terrorismo y a las organizaciones terroristas”. Hasta el momento, la zona de influencia turca se extiende por las regiones de Jarablus y Al-Bab. Pera el gobierno de Damasco puede salir reforzado del enfrentamiento entre las fuerzas de las FSA y las YPG, ya que las dos principales fuerzas militares opositoras se debilitarían mutuamente. Pero la duda es cómo, una vez esté asentada Turquía sobre el territorio, harán los poderes estatales para recuperar la soberanía territorial.

La co-presidenta del partido pro-kurdo HDP en Turquía ha respondido enérgicamente contra los ataques a la población de Afrin. Diversas localidades han organizado movilizaciones en contra de la invasión y en rechazo a las políticas de Erdogan. La policía turca ha reprimido con violencia las concentraciones y también ha impedido que se realizara una rueda de prensa en la sede provincial del partido HDP en Diyarbakir. El conflicto con la población kurda en Turquía se ha recrudecido en los últimos cinco años y con la invasión de Siria es muy posible que las tensiones aumenten todavía más.

Reacciones internacionales ante la ofensiva

El pasado 18 de enero, la portavoz del departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauert, pidió al Estado turco que no adoptara una posición ofensiva contra las fuerzas kurdas, aliadas de Estados Unidos en la lucha contra Daesh. Pero Turquía ve una amenaza en la ayuda armamentística proporcionada a las YPG: “Estados Unidos envió 4.900 camiones de armas a Siria. Sabemos esto. Esto no es lo que los aliados hacen.” Turquía considera a las YPG una filial del PKK en Siria, grupo insurgente que lleva más de 30 años de enfrentamiento con el Estado turco. Ankara también ha mostrado su rechazo ante la noticia de que Estados Unidos planea entrenar 30.000 combatientes en el noreste Siria en coordinación con las Fuerzas Democráticas Sirias. Dicha información ha sido desmentida por Washington.

El desarrollo de la operación militar en Afrin ha generado reacciones por parte de la comunidad internacional. El gobierno de Francia ha pedido que se convoque una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, afirmando que “estos combates deben detenerse”. El gobierno de Irán ha exigido a Turquía que ponga fin de inmediato a la operación. Así mismo, durante todo el día de ayer, diversas manifestaciones en contra de la invasión se han sucedido alrededor del mundo. La popularidad de las YPG e YPJ por su lucha contra el terrorismo del Estado Islámico, así como la participación de internacionalistas en sus filas, ha generado un amplio apoyo en la opinión publica de diversos países.

Sara de Ceano Vivas