La historia recordará que dos barrios lucharon contra dos estados hegemónicos.

La resistencia es vida. Berxwedan jiyan e. Esta frase en el noreste de Siria es una filosofía; todos la gritan en las calles, durante las manifestaciones o en las conversaciones cotidianas. La resistencia es la protección de la vida, de la existencia. Aquí se trata de proteger la tierra, las identidades y las culturas. Resistir significa proteger y crear, dar vida.
En los últimos días, hemos vivido grandes momentos de resistencia. La vida ha sido atacada una vez más en Alepo, en los barrios de mayoría kurda Sheikh Maqsoud y Ashrafiyah. Ante estos ataques, la sociedad ha resistido. El 7 de enero, mercenarios afiliados a Damasco lanzaron una ofensiva apoyada por el Estado turco, con bombardeos, artillería pesada y tanques. Las fuerzas de autodefensa y la sociedad en su conjunto decidieron quedarse y proteger sus barrios. Defendieron la tierra con gran valor.
Esta resistencia es la continuación de la historia de estos dos barrios:
Sheikh Maqsoud y Ashrafiyah han sido escenario de importantes manifestaciones y levantamientos, como los de marzo de 2004, cuando la gente arrojó piedras e incendió vehículos del régimen y, durante las celebraciones del Newroz, desafiaron el asedio y obligaron a las fuerzas de seguridad del régimen a retirarse. Şehîd Yekta Herekol realizó un acto de auto sacrificio, prendiéndose fuego en el centro de Alepo para protestar contra la represión, convirtiéndose así en un símbolo de resistencia.
Durante los últimos 25 años de asedio, bombardeos e incendios, estos barrios han sido un bastión de dignidad. Y su fuerza y determinación han quedado demostradas una vez más en los últimos días. El 11 de enero se ha declarado un alto el fuego parcial para evitar más masacres y evacuar a los civiles, niños y heridos del hospital a zonas seguras dentro de la Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria.
Pero esto no es una rendición. No se doblegan. La resistencia y la lucha continúan.
La resistencia de estos dos barrios durante la última semana ha visto a 300 compañeras y compañeros, miembros de las Fuerzas de Seguridad Interna, desafiar alrededor de 42.000 soldados de dos ejércitos de estados-nación: el de Damasco, apoyado por Estados Unidos, y el de Ankara (uno de los ejércitos más grandes de la OTAN). En Sheikh Maqsoud y Ashrafiyah, se luchó contra la mentalidad de poder, fascismo, dominación y guerra, la cual quiere que la muerte prevalezca sobre todo. La población decidió quedarse, las fuerzas de defensa interna lucharon: y es evidente que lo hicieron para construir vida y belleza en oposición a su muerte. No han resistido solo por su propia defensa, sino que esta es una resistencia por toda la humanidad.
La historia recordará que dos barrios lucharon contra dos estados hegemónicos.
Nuestras compañeras y compañeros estuvieron dispuestos a dar su vida, a hacer sacrificios, a luchar contra la mentalidad del poder, y ello demostró al mundo que la resistencia es verdaderamente vida. El comandante Şehîd Ziyad Heleb y los combatientes abnegados Sehîd Denîz, Şehîd Dilbirîn, Şehîd Faraşîn, Şehîd Rojbîn y Şehîd Hawar se convirtieron así en mártires. Estas compañeras y compañeros, como vanguardia de la sociedad, cumplieron su promesa de defensa hasta el final: habían prometido proteger la tierra, la cultura, la identidad, la sociedad y a sus compañeros, y la pusieron en práctica. No traicionaron, no dieron la espalda, no abandonaron a su pueblo. Son el espíritu del socialismo actual. Prometieron libertad y siguieron el mismo camino que tantos otros mártires. Encarnaron la memoria de los mártires de este movimiento y de las y los revolucionarios de todas las épocas.
Estos cinco camaradas son como el fuego de Şehîd Mazlum Dogan, quien, enfrentado a la tortura y la traición de muchas personas en la prisión de Diyarbakir, decidió quemar su propia piel para enviar un mensaje imborrable escribiendo la frase “La resistencia es vida” en las paredes de su celda en 1982. Y estos camaradas de Alepo encarnan la misma determinación que Şehîd Zîlan, quien realizó un acto de auto-sacrificio durante un desfile militar del ejército turco, durante el período de la conspiración internacional contra Rêber Apo (Abdullah Öcalan) en 1996. Su acción, tenía como objetivo defender Rêber Apo, que equivale a defender la existencia y la resistencia del pueblo kurdo.
Hay un hilo conductor que une estas acciones: el rechazo a la traición, la defensa de la sociedad y de la vida.
Gente de toda Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria reaccionó sin vacilar: convoyes de cientos de coches y autobuses desde todas las ciudades partieron en apoyo a la resistencia. La moral en la sociedad y entre la población se mantuvo alta. Ante todo esto, ¿cómo no tener esperanza?
Rêber Apo afirma que “La esperanza es más valiosa que la victoria” El Movimiento de Liberación del Kurdistán es el movimiento de la esperanza. Porque sea cual sea el resultado de una acción, seguiremos teniendo fe en el futuro y esforzándonos en cada paso. En 1980, tras el golpe militar en Turquía, la mayoría de los líderes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán fueron arrestados. Alrededor del 80% de los líderes fueron encarcelados o tuvieron que exiliarse. Y circularon rumores de que el PKK estaba acabado. Pero a pesar de todas las dificultades, se organizó la resistencia en las cárceles y, mientras tanto, se continuó trabajando arduamente en condiciones extremadamente difíciles hasta el 15 de agosto de 1984, cuando se anunció la formación de un movimiento guerrillero. Este es el potencial de este movimiento: tener esperanza e ideales sólidos, trabajar con duro para alcanzar los objetivos justos.
La resistencia en Kobanê también nos lo demuestra: los compañeros solo controlaban un barrio, las condiciones no eran fáciles y había mártires a diario, pero con compromiso y esperanza lograron liberar toda la ciudad y la zona. Y fueron los primeros en derrotar a ISIS.
Por supuesto, estos son tiempos difíciles. Ha habido una masacre, todos en Sheik Maqsoud y Ashrafiyah han perdido a familiares o seres queridos, hay heridos y muchos desplazados.
Pero como Şehîd Têkoşer Piling dice: «No te rindas a la resignación, no abandones la esperanza; ¡nunca! Ni siquiera por un instante. Incluso cuando todo parezca perdido y los males que afligen a la humanidad y a la tierra parezcan insuperables, intenta encontrar fuerza e infundirla en tus compañeros. Es precisamente en los momentos más oscuros cuando se necesita tu luz». El revolucionario italiano Şehîd Têkoşer se unió a las YPG (Unidades de Protección Popular) precisamente para luchar contra el ISIS, para combatir la misma mentalidad fascista que perdura hoy en los grupos mercenarios que atacan Alepo y la Administración Autónoma. Se convirtió en mártir en 2019, y sus palabras aún nos guían. De hecho, es evidente que ahora es el momento de abrir nuestros corazones a la esperanza y confiar en que la vida prevalecerá.
Concluyamos con palabras de una profunda humanidad. Son las palabras de una joven luchadora y compañera en Alepo que, antes de entrar en acción y sacrificarse, enfatizaron la importancia de la acción: «Llevamos esta misión sobre nuestros hombros, hasta la última gota de nuestra sangre, hasta nuestro último aliento, seguiremos perseverando. Por la gente de este país, por los niños de este país, por los sacrificios, el dolor y el sufrimiento soportados en esta tierra, protegeremos a los niños de nuestro futuro. Nos convertiremos en los combatientes sacrificados de este país». La resistencia de Alepo protegió la dignidad del pueblo y pasará a la historia de la Guerra del Pueblo Revolucionario, que iluminará nuestro camino para luchar con mayor firmeza en el futuro. Conmemoramos a todos los combatientes y civiles que se sacrificaron y crearon grandes valores revolucionarios con su determinación y espíritu.
¡Viva la resistencia del Sheikh Maqsoud y Ashrafiye!
¡Viva la Guerra del Pueblo Revolucionario!
¡Viva Rêber Apo!
*Şehîd: es la palabra en curdo para referirse a los y los martires