Declaración de la Comuna Internacionalista de Rojava sobre la conspiración internacional del 15 de febrero de 1999 y la situación actual en el Norte y el Este de Siria
Para comprender la situación actual del norte y el este de Siria, es importante comprender la conspiración del 15 de febrero de 1999
El 15 de febrero de 1999, Rêber Apo (Abdullah Öcalan) fue encarcelado en la isla-prisión de Imrali. Este fue el punto álgido de una conspiración internacional puesta en marcha por potencias hegemónicas como Israel, Estados Unidos, Reino Unido, Turquía y muchas otras. Esta conspiración formaba parte de un plan imperialista más amplio para tomar el control de Oriente Medio. Un obstáculo importante para lograrlo era Rêber Apo, que defendía la creación de una sociedad democrática en la región. El 6 de enero de 2026 comenzó una nueva fase de la guerra en el norte y el este de Siria. Dos días antes, la guerra fue aprobada en una reunión de las mismas fuerzas que habían liderado la conspiración en 1999, a saber, Israel, Estados Unidos, Turquía y el Gobierno de Transición de Siria. Inmediatamente después, estas fuerzas yihadistas comenzaron a atacar los territorios de la Administración Autónoma del Noreste de Siria. Turquía apoyó abiertamente los ataques, mientras que Estados Unidos e Israel permanecieron en silencio cómplice. El objetivo principal del ataque no era el territorio en sí, sino el paradigma de nación democrática practicado por los kurdos, árabes, asirios, armenios y turcomanos en el norte y el este de Siria. Al igual que en 1999, los ataques comenzaron durante un proceso de paz y constituyen un claro golpe contra la ética y la moral de las fuerzas democráticas en Oriente Medio.
«Esta guerra es un segundo 15 de febrero».
Rêber Apo definió el inicio de esta guerra como un «segundo 15 de febrero». Las potencias internacionales formaron alianzas precisamente para impedir que se extendieran los valores del norte y el este de Siria. Ni las fuerzas de la coalición internacional contra el ISIS, ni el gobierno de transición sirio, ni Turquía han aceptado jamás el sistema de autogobierno establecido en Rojava y en el norte y el este de Siria. Consideran que los valores democráticos son una amenaza para sus intentos de obtener el control político y económico de Siria. Su objetivo ha sido quebrantar la voluntad del pueblo kurdo, sus aliados, y eliminar el sistema democrático en el norte y el este de Siria.
El ataque al territorio es un ataque directo al proceso de paz y a una sociedad democrática
La guerra en Rojava es, por lo tanto, una clara señal de la voluntad de Turquía de atacar el proceso de paz y la sociedad democrática proclamados por Rêber Apo el 27 de febrero de 2025, un proceso de paz que, dentro de las políticas internacionales, capitalistas e imperialistas, propone una solución concreta de hermandad entre los pueblos kurdo y turco. Por lo tanto, ofrece la posibilidad de coexistencia y paz entre los pueblos de Oriente Medio.
«Rojava es mi línea roja».
El propio Rêber Apo definió Rojava como su línea roja. Rojava es un lugar que ha puesto en práctica la teoría de la nación democrática. Por eso Rêber Apo siente una gran responsabilidad hacia la revolución que se está llevando a cabo en Rojava. En un momento en el que está realizando grandes esfuerzos para resolver los conflictos militares por la vía política y está más insistente que nunca en una solución pacífica, estos ataques son un claro insulto a la nación democrática. La postura de Rêber Apo es clara: ya no tolera las políticas genocidas y las conspiraciones contra un pueblo que lucha por la libertad y la humanidad misma. Cuando la guerra se intensificó, declaró abiertamente al Estado turco: «Si la guerra continúa así, me retiraré del proceso de paz». En última instancia, fue esta amenaza la que propició el acuerdo sobre el proceso de integración y el alto el fuego.
Esta guerra es claramente un ataque a la revolución de las mujeres.
Esta segunda conspiración es un ataque evidente a la revolución de las mujeres que surgió en Rojava bajo la vanguardia de las YPJ. En esta guerra, los mercenarios del ISIS, el Gobierno de Transición Sirio y Turquía pretendían vengarse de las mujeres que se han liberado a sí mismas y a la sociedad, así como de la ideología de la liberación de las mujeres, que es el mayor obstáculo para la mentalidad masculina dominante de este siglo. Quieren destruir la conciencia de las mujeres sobre su fuerza revolucionaria, una conciencia que se ha arraigado en este territorio desde que se extendió la ideología de la liberación de las mujeres. Cortar la trenza de una mujer combatiente simboliza un ataque a su dignidad. Sin embargo, miles de mujeres de todo el mundo respondieron trenzándose el pelo en solidaridad con las combatientes kurdas. La ira de Rêber Apo contra la mentalidad masculina dominante es también nuestra ira. Actuar y organizarse contra esta guerra es un claro rechazo a este ataque contra las mujeres. Como jóvenes y mujeres internacionalistas, luchamos por proteger y difundir la ideología de la liberación de las mujeres. Nuestra lucha es nuestra venganza por todas las mujeres que han caído mártires en esta guerra. Seguimos el camino de la resistencia de nuestras compañeras Şehîd Denîz Çiya y Sîdar Efrîn. El hecho de que más de 400 mujeres se reúnan hoy en Colombia para debatir sobre la organización de las mujeres en todo el mundo y celebrar su unidad se debe a mujeres fuertes y poderosas como Şehîd Denîz y Şehîd Sîdar.
La conspiración nos afecta a todos
La resistencia de Rêber Apo es una forma de vida que sigue influyendo a millones de kurdos y Kurdas y personas de todo el mundo. Como líder y revolucionario, él mismo representa una amenaza para los Estados hegemónicos y una posibilidad de libertad para todos los pueblos y naciones.
El paradigma de Rêber Apo ofrece una alternativa a la modernidad capitalista: una visión de una vida libre, un socialismo revivido y nuestra existencia como sociedades éticas y políticas. Como internacionalistas, vemos claramente que las conspiraciones en marcha van en contra de la posibilidad de una vida libre para todos los pueblos del mundo.
¡La resistencia es vida!
A pesar de estas condiciones, Rêber Apo ha seguido resistiendo y buscando una vida acorde con el paradigma de la modernidad democrática cada día durante los últimos 27 años. A pesar de su aislamiento, nunca ha dejado de ser una vanguardia para la sociedad, compartiendo siempre sus perspectivas, análisis, críticas y saludos con todo el mundo. Cuando recientemente dijo: «Sigo viviendo como un socialista», quedó claro que el aislamiento no era un obstáculo para su conexión con la sociedad. Cuando envió la única flor que crecía en su jardín a las compañeras, demostró una vez más su amor y pasión por la lucha de las mujeres. Cuando envió un poema en respuesta a los cientos de cartas que había recibido de niños y niñas kurdos, expresó su conexión con la sociedad y su esperanza en un futuro mejor. Esto nos muestra que, aunque las potencias hegemónicas e imperialistas puedan organizarse para aplastar cualquier amenaza alternativa, la resistencia de Rêber Apo crea, supera y derrota estas conspiraciones. Por lo tanto, representa la esperanza y la posibilidad de victoria y éxito en la lucha.
¡La libertad de Rêber Apo es nuestra libertad!
Como jóvenes internacionalistas, Rêber Apo es para nosotros y nosotras un símbolo de lucha y esperanza en un sistema que impone el aislamiento y la alienación de nuestra historia de lucha y resistencia a todos los jóvenes y mujeres. Por esta razón, lucharemos por la libertad de Rêber Apo, porque también es una lucha por la nuestra. Rêber Apo desempeña un papel clave en el escenario de la Tercera Guerra Mundial, ofreciéndose como mediador para encontrar una solución a la cuestión de Oriente Medio. Por eso, su libertad física es crucial para que pueda cumplir este papel. Lucharemos por un estatus para Rojava con el fin de garantizar todos los valores que se han establecido a través de la revolución y que siguen amenazados por las fuerzas yihadistas e imperialistas. Lucharemos contra todos los ataques a la Revolución de Rojava, una revolución basada en las ideas internacionalistas y socialistas de Rêber Apo, clave para poner fin al conflicto en Oriente Medio y más allá.